Un collar de diamante sintético realza el escote con una luz suave y preciosa. Solitario suspendido, colgante delicado o rivière deslumbrante: cada pieza Lauredi está engastada con diamantes de laboratorio y trabajada en oro de 18 quilates. Una joya que se posa directamente sobre la piel, símbolo de una elegancia consciente.
Solitaire, rivière o colgante: ¿qué collar elegir?
Un collar de diamante de laboratorio viste el escote con una luz suave y preciosa. Solitario suspendido, colgante delicado o rivière deslumbrante: cada pieza Lauredi está engastada con diamantes de laboratorio y trabajada en oro de 18 quilates. Una joya que se posa directamente sobre la piel, símbolo de una elegancia consciente.
Solitario, rivière o colgante: ¿qué collar elegir?
El colgante solitario es un imprescindible. Un único diamante, suspendido de una fina cadena de oro, crea un punto de luz en la base del cuello. Se lleva con todo, en cualquier ocasión. Es la primera joya con diamante que muchas mujeres se compran o reciben como regalo.
La rivière de diamantes es la pieza de prestigio por excelencia. Una sucesión de piedras engastadas alrededor del cuello envuelve el escote con un brillo continuo. Con los diamantes de laboratorio, esta pieza antes reservada a las alfombras rojas se vuelve accesible.
El colgante de fantasía —forma geométrica, motivo floral, inicial— expresa una personalidad. En Lauredi, estos modelos conservan la nobleza del oro de 18 quilates y el brillo del diamante de laboratorio, a la vez que aportan un toque de carácter.
¿Lo sabía?
El collar es una de las joyas más antiguas de la humanidad: se han encontrado adornos de conchas que datan de hace 100.000 años. Hoy, el collar de diamantes perpetúa esta tradición milenaria, añadiendo la promesa de una creación ética y sostenible.