Un diamante sintético es un diamante auténtico: misma composición química (carbono puro cristalizado), mismas propiedades ópticas, misma dureza. La única diferencia es su origen: se crea en laboratorio en lugar de extraerse del subsuelo.
Las ventajas son concretas: un impacto medioambiental considerablemente menor, una trazabilidad total de la cadena de producción y un precio entre un 30 y un 50 % inferior a igual calidad. Su anillo de compromiso Lauredi está certificado por un laboratorio gemológico independiente, lo que garantiza la calidad de cada piedra.
Elegir un diamante de laboratorio para su anillo de compromiso es un gesto de amor que también respeta el planeta.