La historia cuenta con varios diamantes rosas excepcionales que han marcado las colecciones reales y privadas.
El diamante Pink Star sigue siendo la referencia absoluta de esta categoría.
Este diamante rosa de 59,60 quilates presenta un color rosa vivo intenso, especialmente codiciado. Su historia, reciente pero espectacular, da testimonio de la fascinación contemporánea por estos diamantes excepcionales: descubierto en África en 1999, fue tallado durante dos años para revelar su belleza óptima antes de convertirse en 2017 en el diamante más caro jamás vendido en subasta por 71,2 millones de dólares. Este récord histórico catapultó a los diamantes rosas a la cima del mercado de gemas de colección.
El diamante Pink Star pertenece ahora a un coleccionista privado.
Otros ejemplares también han alcanzado reconocimiento internacional, en particular el Graff Pink de 24,78 quilates, notable por su pureza excepcional, y el Darya-ye Noor, joya histórica iraní cuya leyenda rivaliza con la del Pink Star